Una vez a la semana, los niños participan en una clase de taekwondo adaptada a su etapa de desarrollo, guiada por un entrenador de alto nivel y con experiencia en selección nacional.
Durante la clase practican posturas, desplazamientos, equilibrio, coordinación y técnicas corporales propias del taekwondo, presentadas de manera respetuosa y adecuada para su edad.
Este trabajo fortalece el control corporal, la lateralidad, la fuerza, la seguridad en sí mismos, la paciencia, la espera de turnos, la tolerancia a la frustración, la perseverancia y el respeto por los demás.